15.7.11

Yovani Bauta

Transgresión
Acuarela sobre papel
 72x50
de la serie "los caminos de Parménides"
1994/5

Nació en Matanzas, Cuba, Yovani Bauta, Estudió en la Escuela Nacional de Arte de la Habana, durante las décadas de los 70, 80 y parte de los 90, exhibió su obra en Cuba. A mediados de los 90, vivió en las Islas Canarias y en Madrid, España, donde impartió clases de dibujo y pintura. Llegó a los Estados Unidos a finales de los años 90 y de inmediato, formó parte como pintor, en la comunidad artística de Miami. 
   Yovani ha expuesto en galerías y museos tanto a nivel nacional como internacional. Hoy es profesor de pintura en el "Miami Dade College",  campus interamericano.

                                                                  Torso  (Disponible)
     Su obra actual, "los órganos de asignación", una serie de pinturas, grabados y dibujos, se muestra actualmente, en lugares de Estados Unidos y de Europa.   

3.7.11

Carta a Manuel Vicent a propósito de “Verás el cielo abierto”*


Querido Vicent: al terminar de leer su obra: “verás el cielo abierto” entendí, junto con usted, que nos puede ir de una u otra manera después de la muerte ; se puede crecer, incluso aprender, para más tarde volver a morir definitivamente. Usted evoca ésto que le digo, en un pasaje de la novela, recordando una niña que murió en uno de tantos episodios de la guerra civil española que pueblan el libro. Se puede uno morir con la primera bocanada de realidad o de conciencia, aprender y ser mejor para caminar con tiento y dignidad hacia la muerte definitiva.
Me entretengo en calcular el tiempo que lleva usted en este mundo, si tenia seis meses en 1936 cuando estalló la guerra, habrían de pasar aún veinticuatro años para que yo naciera en 1960, y hacia esta cuenta por ver si la vida podría barajar la posibilidad de que usted y yo coincidiéramos, ya viejos ambos, bajo algún cielo abierto después de tantas muertes pasadas, en cualquier lugar tomando cualquier cosa.
Entonces le explicaría como buenamente pudiera y corriendo el riesgo de aburrirle, como sus artículos de la contraportada de El país, daban forma hermosa y coherente a todo lo que yo pensaba, vislumbraba o sospechaba de la realidad que entonces nos tocó vivir, en esos años de transición de la dictadura a ésto que tenemos ahora, y que me resisto a llamar democracia, porque me cansé ya de ser yo quién ponga siempre la moderación frente a los excesos de los demás.
Usted nos daba argumentos para rebelarnos y rebatir el discurso imperante en aquellos años y que no difiere mucho del que mantienen ahora, los mismos, aquellos que como su padre estuvieron empeñados en que dios y la iglesia lo malograran, dedicándose a su ministerio, dudo mucho que entre esos rufianes usted hubiera podido morir de a poco para aprender a ser enorme como ha sido en la literatura, un mundo mucho más flexible con las debilidades y menos reñido con la verdad y la justicia.
Hoy he descubierto a otro Manuel Vicent, el escritor que mejora al articulista que creí inmejorable.
Entre toda las reflexiones que hace usted en la obra que todavía me late en los dedos,abundan destellos de magnifica literatura universal, de una belleza tan brutal que me apabulla, haciéndome sentir un gozo estético sólo comparable al que pudiera producir la naturaleza salvaje, en algunas de sus múltiples estampas.
Afortunadamente me queda un montón de libros suyos que leer, supongo que no será casualidad que al elegir leer su libro de todos los disponibles en la biblioteca, he visto el cielo abierto.

                                                                                                                                  Juana Santana 


*VERAS EL CIELO ABIERTO Manuel Vicent Imagen Edición de bolsillo. Imagen EDICIONES ALFAGUARA, S.A. - GRUPO SANTILLANA 2005
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